Hay cosas que no necesitan demasiada explicación. En Cruz Andina, una de ellas es el dulce de leche.
Desde el principio, la idea fue hacer alfajores artesanales donde el relleno realmente tuviera protagonismo. Que al cortarlos se viera, que se sintiera en cada bocado y que no quedara escondido entre dos tapas. Esa característica terminó convirtiéndose en uno de los sellos de la marca.
Hace pocos días, Clarín Gourmet destacó a Cruz Andina en una nota dedicada a algunos de los alfajores con mayor presencia de dulce de leche. Entre los datos que mencionaron, hubo uno que resume bastante bien nuestra propuesta: algunos de nuestros alfajores llegan a pesar 100 gramos, con hasta 80 gramos de relleno.
Y sí: cuando decimos que nunca es mucho dulce de leche, hablamos bastante en serio.
Un alfajor donde el relleno es protagonista
Para nosotros, un buen alfajor tiene que encontrar el equilibrio entre las tapas, la cobertura y el relleno. Pero equilibrio no significa necesariamente que todos los componentes tengan la misma proporción.
En Cruz Andina elegimos darle al dulce de leche un lugar central. Por eso nuestros alfajores tienen ese corte abundante que los caracteriza y una textura que se siente desde el primer bocado.
Después, cada sabor suma su propia personalidad.
El Negro Clásico va directo a lo esencial: chocolate y mucho dulce de leche. El de Nuez incorpora el sabor y la textura del fruto seco. Pistacho, Crema de Maní, Frutos Rojos y Merengue parten de esa misma base generosa y suman ingredientes que cambian por completo la experiencia.
La idea es que haya variedad, pero que todos sigan teniendo algo en común: un alfajor artesanal, contundente y con mucho relleno.
De Villa Madero a Clarín Gourmet
Que Clarín Gourmet haya puesto el foco justamente en esta característica nos puso muy contentos.
La nota reúne una selección realizada a partir de la experiencia de un especialista que lleva miles de alfajores probados, y Cruz Andina aparece entre los elegidos por la cantidad de dulce de leche de sus productos.
Más allá de la mención, nos gusta porque habla de algo que venimos haciendo desde siempre y que quienes prueban nuestros alfajores suelen notar enseguida.
No buscamos hacer un alfajor tímido. Queremos que cuando lo abras, lo cortes o le des el primer mordisco, se entienda rápidamente qué hace diferente a Cruz Andina.
¿Cuál probás primero?
Si todavía no conocés todos nuestros sabores, podés recorrer la variedad completa en la tienda online.
Y para los que nunca saben cuál elegir, están nuestros Box Degustación, con distintos sabores en una misma caja. Una buena opción para probar, compartir o regalar.
Porque si algo aprendimos haciendo alfajores es que elegir uno solo no siempre es tan fácil.
Conocé todos los sabores de Cruz Andina y encontrá tu favorito.